El Real Madrid gana y respira

El Real Madrid se impuso ayer al Inter de Milán en el Alfredo Di Stéfano durante un frenético partido en el que pasó de todo. Esta victoria deja a los blancos terceros de grupo, empatando a puntos por el segundo lugar ocupado por el Shakhtar y a uno del líder de la clasificación, el Borussia Mönchengladbach.

Clasificación Grupo B Champions League

Zidane sabía de la importancia de este encuentro por lo que sacó al que quizá es el mejor once disponible: Courtois, Lucas Vázquez, Ramos, Varane, Mendy, Kroos, Casemiro, Valverde, Hazard, Benzema y Asensio. A pesar de la presencia de pesos pesados del vestuario en la alineación, los protagonistas no fueron precisamente los esperados. El Inter por su parte contaba con una de las estrellas del equipo, Lukaku, por lo que los de Conte no pudieron salir a brillar bajo la noche madrileña.

El partido comenzó muy de cara para los blancos pues la torpe salida de balón del conjunto italiano facilitaba los robos en el campo rival por parte de los locales. El nulo dominio del juego de Vidal hizo que Barella se erigiese como única esperanza para poder jugar el balón, pero una buena presión del Real Madrid anuló las posibilidades de que el italiano entrara demasiado en juego. Brozovic y los tres centrales se hicieron responsables del movimiento del balón en campo propio produciendo errores graves que acabarían en serios sustos con claras ocasiones para los blancos.

Ya en el minuto 23, un pase ciego hacia atrás de Hakimi Achraf producía el robo de Benzema que, tras una solemne jugada, consiguió rematar a puerta vacía habiendo dejado atrás a toda la defensa y al portero interista. El partido se ponía de cara para el Real Madrid en el ecuador de la primera parte. El segundo gol vendría en una jugada a balón parado en los momentos en los que el Real Madrid seguía produciendo una presión asfixiante y llevaba la nota dominante del encuentro. En el minuto 33, un córner ejecutado por Kroos encontraba la cabeza de Ramos para que el capitán del equipo pusiera el 2-0 en el marcador y sumara el gol número 100 en su cuenta particular con la camiseta blanca.

No obstante, la alegría de los de Zidane no duraría mucho pues dos minutos después de haber marcado Ramos, Lautaro leía a la perfección un pase exquisito de Barella en el aire y al primer toque para cuerpear con decisión a Varane y batir la meta de Courtois. Llegaba el 2-1 para justo antes del descanso.

Tras el descanso sucedió lo que le suele ocurrir al Real Madrid en las primeras partes: el equipo de Zidane salió completamente adormilado y toda la presión ejercida en el primer tiempo se convirtió en pasividad y desgana. Los de Conte supieron reponerse del varapalo inicial y en el segundo tiempo se cambiaron las tornas. El Inter dominaba y el Real Madrid se limitaba a esperar aguantar un resultado que se antojaba corto. En el minuto 68 fue Perisic quien ganó un duelo a Lucas Vázquez y metió el provisional 2-2. El gol del Inter devolvió al Real Madrid a la realidad y el empate dejaba demasiado tocado al equipo blanco. Aunque es cierto que con el empate el Madrid seguía dependiendo se sí mismo para pasar de fase de grupos, un fallo en los próximos partidos condenaría al equipo.

El Real Madrid poco a poco se repuso del golpe de realidad gracias en parte al ímpetu mostrado por los mejores jugadores del encuentro: Lucas Vázquez, Mendy, Valverde y Vinicius brillaron con luz propia en una noche que se antojaba muy difícil. El jugador gallego consiguió solventar con creces los problemas defensivos generados por el conjunto italiano en su banda y aportó frescura y apoyo en ataque cuando el equipo lo necesitó. El lateral francés se mostró mucho más sólido en defensa que lo que Marcelo acostumbraba a demostrar. Fede Valverde fue el auténtico pulmón de los blancos y su característico estilo de juego box to box consiguió hacerle peligroso e indetectable para el equipo de Antonio Conte.

Vinicius entró al campo poco antes de que el segundo gol pusiera una gran losa sobre la testa de los jugadores blancos. Sustituyó a un Hazard desaparecido y su cambio fue acompañado por el de Rodrygo, que vino a apotar todo lo que Asensio no demostró en el partido. En el minuto 80 una cabalgada de Vinicius terminó en un buen pase filtrado en el área rival que encontró como rematador a Rodrygo. El balón se coló por la escuadra derecha de la meta defendida por Handanovic y el Real Madrid se llevó la victoria en Valdebebas.

El equipo de Zidane respira ahora más tranquilo pues marcha con buen ritmo hacia la clasificación en fase de grupos, aunque no era lo esperado a principio de temporada. Los de Conte por su parte quedan relegados a la última posición del grupo y su presencia en octavos de final se ve muy comprometida tras esta última derrota.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *