El Real Madrid da pena

El Valencia venció al Real Madrid por un contundente resultado (4-1) en un partido en el que predominó la polémica, los penaltis y las carencias del conjunto dirigido por Zidane.

El Real Madrid se presentó en Mestalla sin las bajas por coronavirus de Casemiro y Hazard. Zidane se vio obligado a jugar sin dos de los jugadores franquicia de este proyecto y el conjunto blanco salió al terreno de juego haciendo recordar a la peor versión de sí mismo mostrada esta temporada.

El Real Madrid se adelantó en el minuto 23 gracias a un buen disparo de Benzema que desvió la defensa valencianista y cambió la dirección haciendo imposible la parada de Jaume. Sin embargo, todo lo bueno del Real Madrid se quedó ahí y a partir de ese momento comenzó una debacle que quedará en la memoria de los espectadores como uno de los peores partidos de la era Zidane. En el minuto 29 Lucas Vázquez cometía un claro penalti al tocar el balón con el brazo dentro del área. El primer lanzamiento ejecutado por Carlos Soler fue detenido por Courtois, pero el rebote cayó en posesión valencianista y, tras una serie de carambolas, el balón acabó entrando en la portería. Sin embargo, Gil Manzano ordenó repetir el lanzamiento pues varios jugadores de ambos equipos entraron en el área antes de que se efectuara el lanzamiento. Carlos Soler anotó el segundo lanzamiento poniendo las tablas en el marcador.

Antes de llegar al descanso, el despropósito se asentó en el área blanca y Varane anotaba gol en propia puerta. El gol fantasma fue finalmente validado por el VAR tras múltiples revisiones de los árbitros. La afición blanca clamaba contra el colegiado porque la acción venía precedida por una clara falta sobre Asensio que el árbitro no interpretó como tal. De esta manera, el Valencia llegaba al descanso con la ventaja del 2-1 tras remontar en la primera parte a un Madrid sin alma ni juego.

Tras el inicio de la segunda mitad, Gil Manzano volvió a erigirse como protagonista del partido al señalar un penalti de Marcelo sobre Maxi Gómez de dudosa validez. Carlos Soler volvió a anotar el penalti y el Valencia se adelantaba en el marcador con un 3-1 en el luminoso de Mestalla. Casi sin tiempo para reaccionar, en el minuto 59 Gil Manzano volvió a señalar pena máxima por una mano manifiesta de Sergio Ramos. Quizá el penalti más claro de todos.

Tras el desastre, Zidane sacó del campo Vinicus y Asensio para dar entrada a Odegaard y Rodrygo. En el minuto 83 el entrenador galo vio oportuno sustituir a un anodino Isco que dio entrada a Luka Jovic. El jugador malagueño fue uno de los jugadores más señalados por la afición por su ínfimo rendimiento en este comienzo de temporada a pesar de las oportunidades que el técnico francés le ha dado.

Finalizaba así una de las mayores vergüenzas del Real Madrid de los últimos tiempos. El Valencia logra sumar tres puntos muy valiosos teniendo en cuenta la situación institucional y deportiva que atraviesa el club.

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