Resultados de fútbol EN DIRECTO

El ocaso de Zidane

Según informaciones lanzadas desde Telemadrid, el actual técnico del Real Madrid, Zinedine Zidane, se marchará del club blanco a finales de la presente temporada. Finalizará así la segunda etapa del entrenador francés en el equipo más laureado de Europa. Uno de los mayores hitos del madridismo parece que se despedirá con un sabor de boca agridulce.

Pese a haber realizado hazañas que nadie antes había hecho, Zidane recogerá sus bártulos de Valdebebas con una parte de la afición encima, y más si no consigue levantar el título de liga. El entrenador de las tres Champions consecutivas partirá de Chamartín con un baúl repleto de éxitos, pero también de unos pocos fracasos.

A nadie se le escapa a estas alturas de la película que Zidane no es el entrenador más innovador del mundo. El exjugador ha terminado por ganarse a la plantilla a base de resultados. Sin embargo, la afición blanca se ha mostrado descontenta con su papel en repetidas ocasiones. Todos recuerdan la fatídica eliminación de Champions la pasada campaña en octavos de final y la paupérrima actuación de los vikingos en las semifinales de la actual edición. Su competición fetiche, la que antes siempre le había mostrado su cara, le dio su cruz; nunca mejor dicho.

Zidane consiguió levantar un equipo hundido y sin estrellas para convertirlo en campeón de liga. Revitalizó a Benzema hasta que el delantero se convirtió en uno de los mejores arietes del momento, exprimió al mejor centro del campo de la década formado por Kroos, Modric y Casemiro hasta agotar su última gota de fantasía y mejoró una defensa mediocre hasta hacerla una de las mejores del campeonato liguero. Y todo esto sin fichajes estrella, al menos en lo práctico. Porque lo de Hazard, no es que saliera el tiro por la culata, es que no había ni cartucho en la escopeta.

Muchos aficionados acusan a Zidane de irresponsabilidad en la gestión de la plantilla. Ceballos, Jovic, Odegaard, Achraf, o Reguilón han tenido que buscar otros lugares donde jugar mientras la plantilla sufría de estrecheces físicas. Pero aún así, el francés ha sacado todo lo mejor de una plantilla que no deja de ser un reflejo de lo que un día fue. En una temporada con el capitán del equipo más fuera que dentro, parece ser que el vestuario no se ha descompuesto y, pese a todos los pronósticos, el Madrid llega al final de La Liga con opciones reales de llevarse el campeonato.

El fenómeno es digno de estudio. Tan amado como odiado por la parroquia merengue, indiferente a las críticas, cauto en ruedas de prensa y de planteamientos previsibles, Zidane se marchará dejando tras él un popurrí de conquistas y descalabros tan discutido y discutible que ni los más seguros de sus opiniones jurarían una declaración sobre el éxito o derrota de Zidane en su paso por el banquillo del Santiago Bernabéu.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *